Vida Saludable y Prevención

Cómo cuidar los riñones: claves para prevenir enfermedades

Cada año, en marzo, se conmemora el Día Mundial del Riñón, una oportunidad para generar conciencia sobre la importancia de la salud renal y promover hábitos que ayuden a prevenir enfermedades.

La enfermedad renal crónica afecta aproximadamente a 1 de cada 10 personas en el mundo. En sus primeras etapas suele avanzar sin síntomas, por lo que muchas personas pueden convivir con la enfermedad sin saberlo. Por eso, generar conciencia y promover los controles es el primer paso para prevenirla o detectarla a tiempo.

Los riñones cumplen funciones esenciales para el organismo: filtran la sangre para eliminar desechos y exceso de líquidos, ayudan a regular la presión arterial y mantienen el equilibrio de minerales en el cuerpo.

Factores de riesgo

Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar enfermedad renal, especialmente quienes presentan:

  • Diabetes
  • Hipertensión arterial
  • Obesidad
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Antecedentes familiares de enfermedad renal

En estos casos, es recomendable realizar controles de manera periódica mediante estudios simples y accesibles, como análisis de sangre y orina, que permiten detectar alteraciones renales y actuar a tiempo para frenar la progresión de la enfermedad.

Señales de alerta

Aunque al inicio puede no dar síntomas, con el tiempo pueden aparecer algunas señales como:

  • Hinchazón en piernas, tobillos o alrededor de los ojos
  • Cambios en la cantidad o frecuencia de la orina
  • Cansancio persistente
  • Presión arterial elevada

Ante cualquiera de estos signos, es importante consultar con un profesional de la salud.

Hábitos que ayudan a proteger los riñones

Adoptar hábitos saludables también contribuye al cuidado de la salud renal:

  • Mantener una alimentación equilibrada, moderando el consumo de sal (hasta 5 g por día, aproximadamente una cucharadita).
  • Beber suficiente agua durante el día. En un adulto sano, alrededor de 2 litros (8 vasos) diarios, salvo indicación médica.
  • Realizar actividad física regularmente.
  • Controlar la presión arterial y el azúcar en sangre.
  • Evitar el tabaquismo.
  • No automedicarse. Limitar el uso de medicamentos antiinflamatorios sin indicación médica.

Pequeñas acciones cotidianas pueden ayudar a proteger la salud de los riñones y mejorar la calidad de vida a largo plazo.

Ante cualquier duda, consultá con tu médico.

Fuente: Sociedad Argentina de Nefrología – www.san.org.ar
Ministerio de Salud de la Nación – https://www.argentina.gob.ar/salud/glosario/enfermedad-renal

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